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Advertencia:

Lo que van a leer a continuación, no necesariamente es lo que quieren leer... o si, pero no en el sentido absoluto de la expresión.

Aunque, también es cierto, muchos van a leer lo que quieran leer, incluso sin que necesariamente sea lo que se vaya a escribir.

En todo caso, lo que se va a escribir tampoco es tan importante ni definitivo, y lo único que se pueda anhelar, es que en los casos que se escriba lo que se quiera leer sea una feliz coincidencia y no una mera conveniencia... o al menos eso es lo que espero de mi.

Pero claro, siempre puede que este escribiendo lo que quiera leer y todo parta de un error que se multiplica al infinito.

Pensar hace mal…

Ta, ya está. No doy más con esto! me tiene harto!.
El desgano se apoderó de mi, lo cual es todo un problema.
Seguramente, tendría que tomar manos en el asunto y sacarlo a los ponchazos. Pero pasa algo. Hay una cosa que me traba: el desgano.
No me da para empezar a sacarlo. Es más, como es desgano, NO TENGO GANAS de hacerlo.

Hace no más de 2 minutos, agarré la guitarra que por lo general uso y la dejé a los 3 acordes (algunos dirán "pero es toda una canción esa"). Es grave, mucho más de lo que esperaba. Por lo general hago un set completo de 45 minutos de temas, y enganchados además, y ahora no hice nada, pero nada de nada, NA DA.
Es tremendo esto.

Lo curioso, es que pese a mi estado de total desgano, estoy escribiendo esto. Lo cual, y en teoría (no más), me tendría que sentir con las ganas de indagar para descubrir el "why?" de esto. Pero no, no es posible, porque no tengo ganas de hacerlo.

Y lo más curioso, es que todo esto, me vino por pensar. Si si, por pensar. Pero no se crean que "fah, me maté pensando todo el día", no no. Creo que en lo que volvía del súper, ya me alcanzó (hablo de no más de 4 cuadras).

Es más, fue mientras pensaba en que es lo que iba a hacer este año. Porque es febrero, los cursos empiezan en marzo o abril, y uno no deja de estar al alpiste de esas cosas. Y más si cada 3 días, te dejan en la puerta un folletito con toda la info, más el tiempo libre de total ocio, uno no tiene más que pegarle una ojeada a ese material.

Estaba viendo, y me topé con un título llamativo: "Diseño de Sonido". Yo, siendo sonidista (sin ejercer la profesión, por ahora), no tengo que aclarar que me atrajo el tema. Me puse a ver que tenía, cuales eran los temas a desarrollar, y llegue a una conclusión: "pero...esto ya lo sé". O sea, creo yo que con haber escuchado 6 años radio todos los días, no es necesario hacer un curso de como "copiar" eso, después de todo, es cuestión de orden.
Pues así fue que descarté eso y seguí adelante. Llegue al cartel de "Periodismo". Fah, ya ta, "es lo mío, ya que escribo como loco, no hay como errarle” me dije. Como no tenía nada en el folleto, entre en la página web. Voy a la sección del curso, y vi algo que me asustó: los profesores. Eran todos comunicadores, los cuales yo los miro por la tele y automáticamente me dan las ganas de apagar. Por lo que, lo siguiente que hice fue continuar.
Hasta que en un momento paré, y me puse a meditar: "y si mejor mando currículos a diestra y siniestra?" (si, increíble pero si, es verdad).
Y ta, ya había puesto en marcha la idea de este año: trabajar.

Entonces me puse a planificar. Esto, que lo otro, que aquello, y esto otro, hasta que llegué a una pared. No solo me vi haciendo lo mismo, día tras día, sino que también lo veo en mis padres, y me pregunté "a esto es lo que hemos llegado?". Mi imaginación (que ya es bastante grande y supe desarrollada, por decir algo), no lo soportaba. El solo hecho de repetir lo mismo, una y otra vez, me llevó a la siguiente pregunta: "por que es que hacen eso?". La respuesta vino rapidísimo, casi tan rápido como los niños a una promotora que regala alfajores: "la guita".
Lógica mediante: dinero = capital, capital = capitalismo, capitalismo = "el mal". Por lo que llegué a convencerme que este, era el responsable de este mundo espantoso en que vivimos.

Y luego miré a los niños, los que después que nosotros estarán en este infierno y pude comprender porque son "floggers". Lo que me deja más tranquilo, porque si ese es el futuro, esta en buenas manos...

El mundo sería mejor sin oligarcas, sin políticos (no sé si no son lo mismo), y por qué no, sin títulos!...y me animaría a decir, que sin facebook.

En fin. Ser superficial o sufrir, ese es el eslogan del nuevo mundo...(no ando con ganas de mensajes optimistas...)

El Culpable

Se ha hecho esperar este post, se fue postergando día tras día hasta que decidí ponerle fin a la repetitiva obra de avanzar a razones de “laterales” (analogía futbolera).

imageLa razón por la que esta columna fue retenida, alienada, y hasta un poco dejada de lado, es nada más ni nada menos que el sr. Facebook. Si, así es. Él es el culpable, y si tienen que reclamar algo, satúrenle el servidor como muestra de su descontento.

Ya desde el año pasado que todos andan como locos con eso, y yo, como siempre estoy donde la noticia importa, donde las papas queman, no tuve más remedio que hacer ingreso en ese apestoso mundillo. Ahora que tengo la condición de haber estado en ambos lados del mostrador, tengo la potestad para dilucidar lo bueno y lo malo.

Vamos a empezar por las cosas buenas (que dicho sea de paso, es menor en cantidad)

1 – Tiene unos jueguitos muy lindos, que ejercitan tu mente. Lo cual ya es algo muy bueno, muy difícil de encontrar en otros lados. Como todos sabemos, últimamente la industria de los juegos, se ha basado en sacar provecho de la alienación.

2 – Es una herramienta social muy potente. En muchos casos, se llega a decir que “el que no tiene feisbuk, no existe”. Tiene muchos recursos.

3 – Te da la posibilidad de buscar gente que, hace añares que no sabias de su existencia, y que gracias a ello, de ahí en más podrás saber casi todo de su vida.

 

Y por ahí iría quedando las cosas buenas.
Ahora pasemos a las malas (que son más y más divertidas!)

1 – Una vez que entras a ese mundo, todo cambia. Tu privacidad disminuye de manera abrupta. Cada cosa que hagas, digas, comentes, puede ser usado en tu contra. Hay gente que se toma muy en serio las cosas, hasta llegar al punto de no poder separar lo chistoso de lo importante.

2 – Es muy adictivo… o por lo menos en un primera instancia. Es una fija que al principio, uno esta atento a todo lo que pasa. Pero luego se torna más tranquilo, pasas de dejar la cuenta abierta durante todo el día, a estar unas 4 horas diarias (que ya es un disparate). Luego bajás a 2 horas y después subís a 6 horas, producto de la desesperación y la baja dosis.

3 – Es muy fácil encontrarte con gente indeseada, como aquel compañero de escuela que te hizo la vida imposible, que además era re pesado y juraste no volver a verlo más. Bueno con este coso, te va a encontrar…y te va a seguir hasta verte y así golpearte otra vez (en algunos casos, esa persona va con la intención de disculparse y a pedir perdón…pero los casos no exceden de 3).

4 – Su sistema de chat, deja mucho que desear. El Messenger de Microsoft (con todos sus errores), es muchísimo mejor y más versátil.

 

En fin, por ahí va quedando esto. Podría agregar mucho más, pero justo en este momento tengo que ir a comentar fotos en el facebook, después tratar de pasar a gente en el “who has the biggest brain”, y luego unirme a algún grupo.

Defendiendo a Saint Seiya